Monday, September 26, 2011

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De pronto se encuentra con una amiga que no ve hace 10 años. Has cambiado mucho- le comenta casi inspeccionando su cuerpo. Pero sigues siendo la misma. Estoy segura que tu forma de ser no ha cambiado nada. Cuando estabas en el colegio siempre fuiste graciosa.

Ella sonríe, pensando que es bastante seria, mientras la amiga le cuenta que sigue viviendo en el mismo lugar en el que se conocieron. También le habla de sus estudios y su trabajo, no muy contenta con lo que dice haber logrado.

La muchacha sabe demasiado de su vida. Otros amigos en común la han mantenido al tanto. Así que no tiene mucho por contarle. En cambio ella apenas si recuerda su nombre y mientras habla van cayendo recuerdos borrosos. Tanto tiempo - le dice tomándola del hombro.

Intercambian teléfonos como se acostumbra en estas situaciones. No obstante, está más que segura que nunca marcará ese número, ni tratará de buscarla. Aquel pasado escolar la asusta un poco. Prefiere no recordar tanto.

Al fin termina la conversación. Su amiga se va caminando en otra dirección sin antes decirle: te veo feliz. Y eso es bueno. Ella se queda parada mirando como se aleja esa mujer desconocida. Piensa por un momento en lo que acaba de decirle. Se siente insultada.

Da un paso repitiendo la palabra feliz, forzando una amplia sonrisa y levantando las manos.

1 comentarios:

Anonymous said...

Qué vida tan cerrada llevo, pensé que esas situaciones sólo me ocurrían a mí...